El Resbalón Perdido
De la obra S.P.Q.R.
Sotto Pioggia Quindi RomÁntica
Capitulo IV
El resbalón perdido
Por Gus Ange
Nobleza obliga, muchas veces se salía del paso, cuatro horitas permanecía uno perfumado y por otra parte no era técnicamente una estafa pues las cajas tenían el nombre de fantasía afrancesada de la empresa del barrio de Flores con la aclaración símil de la fragancia correspondiente.
Chiche había llegado a ser jefe de equipo de venta, (cualquiera es jefe muy pocos un senior) ascenso logrado más por comprar que por vender, casi no se podía mover en su modesto departamento de Pompeya por las montañas de mercadería que compraba para encabezar ranking de la semana, del mes, del año. Por otra parte se excusaba que ese stock cuando lo vendía era toda ganancia, cosa que era relativamente cierto.
Le dedicaba el fin de semana a ese menester....menos a Éster. se escapaba maletín recargado que apenas podía cerrar...(le hacia pancita como el portador) en mano y paquetes bajo el otro brazo, en micro, tren o ambos sus diagramados viajes al interior...(nunca a su interior).
Así que Chiche partió ese sábado? a Tandil
Distribuyó por cuadrillas a su personal a cargo, reservándose obviamente sus mejores lugares y se despidió de ellos con su monocorde y desmotivadora arenga
y le subrayó por enésima vez, verdaderamente en-sopor-table
.."la clave es llegar a rociar la piel de la clienta, ahí está el 70% de la venta!!
Tocaba infinitas y desconocidas manos en ese menester...menos a Éster.
Después de almorzar unos sandwiches de abundante queso y redundante salame de Tandil...quiso estirar las piernas, típica caminata renga en horas de la siesta, se dirigió a Parque Independencia.
La última vez que se lo vió fue resbalando al cruzar la portada con arco de estilo romano
Una búsqueda exhaustiva para dar con su paradero, fuerzas policiales nacionales y provinciales, investigadores privados, periodistas, todos en ese menester...menos Ester
Continuará...
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